Esta sola en el baño, la puerta cerrada por dentro. El eco de los pasos enfadados de su compañero de piso resuenan en las paredes.
Esta llorando, rabia y miedo. Esta sola, sola, sola.
Se da cuenta de que lleva un año sola, no habla el idioma, no tiene trabajo, ya hace mucho que no tiene dinero.
Esta sola llorando, orgullo, impotencia. ¡Pam, Pam, Pam! Tres puñetazos estremecen la puerta. Con su acento marcado, dice algo ¡cuando vuelva no te quiero ver aquí! O algo así. Un insulto, ella no lo entiende. Zorra o estrecha, no lo sabe muy bien.
Un portazo la estremece, ella no le puede culpar, lleva mucho tiempo tiempo viviendo con él, insinuando a medias, casi inconscientemente, casi.
Se siente sucia, tiene miedo, no puede volver, no sabe seguir.
La cuchilla esta clavada en una pastilla de jabón, mira fijamente su reflejo distorsionado en la lámina metálica.
De repente hilos rojos, gotas que flotan lentamente hasta explotar. La cuchilla cae y resuena en el mármol.